Instalación de PORITEX â malla verde enterrado en una finca cultivada de cerezos, cuyas características principales son las siguientes:
Cultivo: cerezo de 2 años
Suelo: franco-arcillo-limoso con 8% m.o.
Agua: procedente de pozo.
Parcela situada en una importante zona agrícola, donde los principales cultivos son frutales, viña y hortícolas.
De los cultivos más importantes destacan el manzano, peral y cerezo.
En esta zona agrícola existe interés en realizar instalaciones de riego enterrado, por las ventajas que supone respecto al desarrollo y control de malas hierbas cuando el riego localizado es en superficie (menor presencia y desarrollo de malas hierbas, menor necesidad de control químico, siega más fácil entre los árboles,…).
Se han realizado instalaciones de riego localizado con goteros que el fabricante dice que son para enterrar, pero que por desconfianza del agricultor y miedo a que los goteros queden obturados por las raíces de los cultivos, sitúan los emisores sobre la superficie del suelo. Los agricultores esperan a que el vecino lo entierre y no tenga problemas, para después enterrarlo él.
Estas instalaciones están hechas con la tubería emisora con goteros integrados Root-Guard (que están impregnados de trifuralina), y con el gotero Vip Line de Irrimon, que es autolimpinate y antisucción (según el fabricante).
En esta zona hay una instalación hecha con Vip Line situados en superficie, y después de pocos riegos, el sistema de autolimpieza se queda atascado y hay muchos goteros que legan a dar hasta a 4-5 veces el caudal nominal, con una muy importante desuniformidad de aplicación de agua a las plantas.
Al técnico responsable de la instalación se le comentan los tratamientos del agua de riego para evitar obturacions producidas por microorganismos y por presencia de m.o. (algas, bacterias):
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sulfato de cobre: 2 g/m3 de agua a tratar. Para agua almacenada en depósitos y balsas.
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hipoclorito sódico:
Tratamientos preventivos:
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1-2 ppm (cloro activo) aplicación al final de cada riego, en los últimos 10-60 min y dejando el agua en las conducciones hasta el próximo riego.
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10-20 ppm (cloro activo) de aplicación cada 10-15 días, manteniéndolo en la instalación durante 30-60 min y lavar después.
Tratamientos de limpieza: 500-1000 ppm (cloro activo), manteniéndolo en la instalación durante 24 h y a continuación se lava con agua a presión para arrastrar los sedimentos.
Dado que en la instalación el agua se tomará de un pozo, le he comentado que el tratamiento más adequado es 1-2 ppm, debido a la susceptibilidad de los cultivos frutícolas al cloro, y que siempre es mejor prevenir antes que limpiar y tener que aplicar entonces dosis altas de cloro que puedan afectar negativamente a los cultivos.
También le he comentado el problema que supone la presencia de hierro en aguas de pozo, que precipita al oxidarlo las bacteries presentes en este tipo de aguas (bacterias filamentosas), formando masas gelatinosas que pueden acabar obturando el PORITEXâ , igual como sucede con el resto de emisores de riego localizado.
En este caso, la solución es hacer tratamientos con cloro, utilizando p.e el mismo sistema de inyección de fertilizantes.
Se va a automatizar completamente el cabezal de riego (programador, bomba, inyección de fertilizantes, válvulas hidráulicas, reguladores de presión,…)
El riego de los sectores será sucesivo, de manera que siempre estará regando un único sector. Se pondrán puntos de control de presión en los sectores.
La conexión de les líneas de riego a la tubería de alimentación se hará con un corto tramo inicial de tubería de polietileno, después una válvula y a continuación la línea de PORITEXâ ; y el final de les líneas estará también conectado a un tramo de tubería de polietileno con una válvula en su final para la limpieza de les líneas de riego.
Para instalar PORITEXâ , y debido a la compactación del suelo, se decide lo siguiente:
Situación del tubo PORITEXâ :
Enterrado a 20-25 cm de profundidad, que es donde habrá el máximo desarrollo radicular de los cerezos, y situada a 50 cm de los cerezos en el costado de donde sopla el viento, para provocar un mayor desarrollo de las raíces y al mismo tiempo una mayor sujeción contra el efecto del viento.